La vida nos acerca y aleja constantemente a un sinfín de personas. Gente que va y viene en nuestras vidas. Algunas dejando marcas imborrables, otras solo pasando por pasar. Pero sin duda, muchas de ellas, pasan por capítulos pasajeros dejándonos grandes lecciones de vida. Agradecimiento: Es uno de los sentimientos más comunes, pero también uno de los que más cuesta demostrar.
Una simple palabra, que nos hace sentir millones de cosas. A veces, escuchamos tanto, que cuando nos dicen, ya ni nos damos cuenta. Gracias.
Es muy probable que alguna vez, te encontraste con un viejo amigo, con quien por motivos de la vida, ya no se hablaron. Inclusive te habías enterado que en algún momento, en la distancia, esa persona estaba pasando por un amargo momento. Pero la lejanía era tanta, que decidiste ignorar hasta tus pensamientos. Estuve en ese mismo lugar.
¿Está la vida haciéndonos cada vez más insensibles ante este tipo de cosas? ¿En que nos estamos convirtiendo? Porque a medida que la vida pasa, cosas que antes nos parecían grandes, se vuelven chicas. Las mentiras, ya no son tan graves… hasta me atrevería a decir que es normal. Lo que antes era grave, ahora ya no es tanto. Se impone la doble moral.
Pero lo que realmente me cuestiono si todo esto de dejar de decir gracias, o hasta darnos cuenta de quienes son las personas a quienes nos debemos es a lo que todos finalmente llegaremos. La humanidad demostró tener tantos defectos que solo me lleva a la siguiente pregunta:
¿Estamos convirtiéndonos en humanos?
